7.26.2006

6.11.2006

Armadura para Dormir.

Un sueño para poder creer.


Es divertido cómo las cosas se resuelven, lo que necesitamos y no saber que está allí.
Si era arena y era océano, la luna sería por que te empujan hacía mí.
Despierto y pienso que los sueños son verdaderos
Duermo así para no sentir la verdad que no puede siempre tenerla una persona.
Espero que los sueños vengan cuando muero, así podemos hablar.
No despertaré. Te preguntaré cómo tu vida se resolvió.
Nunca sabré que soy el soñador justo.
Despierto y pienso que los sueños son verdaderos.
Déjame dormir un poco más. Déjame dormir un poco más. Déjame dormir un poco más...

6.04.2006

...matrículado.


...01:23 am/Entrando transmisión.

- Que alguien me diga por qué todo parece más real cuando sueño que cuando estoy despierto? ¿Cómo puedo saber si mis sentidos mienten?

- Hay un poco de ficción en tu vewrdad y un poco de verdad en tu ficción.

- ¿Quién eres? ¿Estoy solo?


...............(Ésto no es real. Y el mundo real está en otro lado. Un típico delirio. Se llama negacíón de la realidad).


- Sus signos vitales son estables. Lo logrará. Increíble. No pensé que la autosustentación era posible.

- Aparentemente, sí.


.............................................................................FIN DE LA TRANSMISIÓN.

5.26.2006

LAYNE STALEY: (22 de agosto de 1967 - 5 de abril de 2002)


Tres palabras, aparentemente inofensivas, forman el nombre de una de las bandas más originales y especiales que en la pasada época se formó entorno al movimiento musical de la ciudad estadounidense de Seattle, para todos conocido por "grunge". Combinando la lobreguez de este (grunge) con la fuerza del metal, se producía un movimiento que no era homogéneo, es decir, puede que las bandas fuesen originarias de los alrededores de una misma zona, que se basasen en temáticas parecidas, pero musicalmente no tenían mucho que ver entre ellas. Apoyándose en una visión basada en drogas y los cuidados, sutiles y trabajados acordes metálicos del guitarrista Jerry Cantrell, ALICE IN CHAINS, rápidamente emergió gracias a un agresivo marketing y un sonido destructivo y destruido, compenetrando el indiscutible poder de Metallica con el del rock moderno. La historia de este grupo empieza en una fiesta, hacia 1987, en ella se conocieron los que iban a ser el soporte y piezas clave. Por un lado, Layne Thomas Stanley (nacido un 22 de agosto de 1967 en Kirkland, Washington, Estados Unidos), que empezó tocando la batería a los 12 años de edad, tocó en diversas bandas de glam alrededor de Seattle. En estas bandas, él cantaba mientras tocaba la batería. Cambió su batería por un micrófono y un delay. Pronto abandonó la batería y se dedicó únicamente a cantar en esa época en Alice N' Chains -que después sería Alice In Chains descartando también el nombre de Diamond Lie- en donde todos llevaban ropas de mujer y daban preservativos a la audiencia, además también fue vocalista de la superbanda Mad Season. El grupo se hizo conocido por haber actuado en casi todos los locales de Seattle junto a Soundgarden y Mother Love Bone. Como muchos otros músicos de la escena grunge, Layne se relacionó con la heroína. En los años 90, en pleno apogeo de su éxito, Layne se encontraba luchando contra su adicción, cayó en un profundo abismo resultado de las drogas y una terrible depresión mientras irónicamente la audiencia de la banda crecía considerablemente. Luego, Alice in Chains empezaba a trabajar en su siguiente disco Dirt, que en realidad es una pieza musical esencial aparecida en aquellos días de los 90s. Lograron una efectiva combinación de voces, como barrera infranqueable a todo lo que suceda al comenzar a escuchar este álbum. En este disco mostró su preocupación en temas como "Sickman" (Hombre enfermo) y "Dirt" (Basura). Layne era una persona entre emocional y tranquila. Su vida era la música. Gargantas buenas en el rock ha habido muchas, pero personales, sólo unas pocas. Y a fe que la de Stanley lo era. Esa mezcla entre potencia y afectación formaba una voz que convertía en oro cada pieza que cantaba. Esos maravillosos discos están ahí para demostrarlo. El 19 de Abril del 2002, Layne fue encontrado muerto en su casa. Habían pasado dos semanas desde que había injerido un cóctel de heroína y cocaína. Tenía tan solo 34 años. Otro ídolo del Grunge había fallecido. Su cuerpo estaba rodeado de drogas, ya descompuesto y se le reconoció luego de comprobar el registro de su dentadura. Su amigo y colega Jerry Cantrell, quien quiso mantenerse en contacto con él, dedicó su disco solista Degradation Trip que salió en Junio del 2002 a la memoria de Layne.

KURT COBAIN: ¿Un Suicidio con Olor a Espíritu Joven?


Conviene desmitificar el mito. Kurt Cobain era un ser atormentado y su muerte a los 27 años lo elevó al olimpo del rock. Pero en su vida -como en todas, por otra parte- hubo un buen montón de hechos que han quedado como anécdotas curiosas y que nos ayudan a dar una visión menos trascendente de Kurt Cobain. Aunque la necropsia dictaminó que Cobain se suicidó, tras su muerte surgieron muchas teorías acerca de la misma. Una de éstas afirma que Courtney Love, su esposa, quien también fue adicta como él, contrató a un asesino para matarlo. Otra de las teorías, basada en la escena del crimen, explica que Kurt le pidió a su esposa que lo matara ella misma. Al parecer Kurt Cobain murió de un disparo de escopeta y, en la situación en la que se encontraba, algunos afirman que era difícil que levantase un arma tan pesada. Los informes policiales afirman que Kurt murió el día 5 de abril de 1994. Recordemos que Kurt Cobain duró 7 días desparecido y cuando encontraron su cadáver ya tenía aproximadamente 4 días muerto. Existen varios vicios en la investigación sobre el suicidio del líder de Nirvana. Otro hecho curioso es que no hubo una carta de suicidio como se ha dado a entender. Muchos músicos admiraban su genialidad para escribir canciones que buscaban algún sentido, que gritaban traumas, que expresaban dolores, que intentaban y con las que sus seguidores podían identificarse. Aunque hubo otros dos grupos que se llamaron Nirvana. El primero tuvo cierta repercusión en los 60. El segundo fue un grupo de rock cristiano de principios de los 80 que intentó presentar una demanda contra el grupo de Kurt por uso indebido del nombre. La primera guitarra -de segunda mano- de Kurt fue un regalo de su tío a los 14 años. Sin embargo, para conseguir su primer amplificador, Kurt tuvo que recuperar del río la pistola con la que su madre acababa de apuntar a su nuevo marido después de que ésta la arrojara al río Wishkah. El nombre del rió serviría para dar título al disco en vivo, póstumo de 1996. Y de la pistola nunca más se supo. Al comienzo de su carrera, a su madre no le gustaba la compañía de su hijo, por lo que no le permitía dormir en casa. A veces dormía en casa de un amigo y, otras, debajo de un puente. De ahí surgió "Something In The Way" que habla, precisamente, de lo que se siente al dormir debajo de un puente -y no en casa de un amigo, claro-. La canción más conocida de Cobain es el himno-grunge Smells Like Teen Spirit. Detrás de esa canción hay una historia: durante la adolescencia de Cobain había un desodorante con el nombre 'Teen Spirit', una amiga suya escribió en la pared de su cuarto 'Kurt smells like Teen Spirit', al principio Kurt nunca comprendió la magnitud que tendría esa frase. La canción 'Lithium' se la dedica a un amigo suyo el cual le suministraba drogas (además de que a las personas que sufren trastornos de depresión son tratadas con litio). Póstumamente, en 1994, MTV emite el concierto acústico y es lanzado el álbum MTV Unplugged In New York. Dos años más tarde sale un álbum con canciones en vivo llamado From the Muddy Banks of the Wishkah. En el 2004 sale el box set With The Lights Out que contiene material inédito de la banda, bsides, y presentaciones en vivo, este box set es considerado por Rolling Stone como "el box set más vendido de la historia", y al año siguiente, una compilación con lo mejor del box set y tres versiones de canciones inéditas, Sliver: The Best Of The Box. Una de esas canciones es Spank Thru, la que, según Kurt y Krist, es la primera canción de Nirvana, y además la versión presentada proviene del demo "Feccal Matter", con el que Kurt convencería a Krist de formar una banda, y considerado como el Santo Grial para muchos fans de la banda. En una ocasión, a la pregunta de cómo definiría su sonido, Kurt respondió: "Creo que sonamos como The Knack y The Bay City Rollers molestados por Black Flag y Black Sabbath."

5.23.2006

Camina en Silencio. Aléjate en Silencio.


“...Un abismo que permaneció tras la creación, un circo completo con todos los idiotas, cimientos que permanecieron tras las eras, ahora desgarrados en sus raíces. Más allá de que todo esté bien está el terror, cuando la violencia regresa por una buena razón, es inútil volver a la última posición: corazón y alma, uno arderá…”
Ian Curtis (1956 -1980).
“Tengo el espíritu, pero perdí las emociones”, bramaba en el primer disco de Joy Division. El alma de la agrupación británica trabajó en un hospital de enfermos mentales para robar drogas y condujo al punk hacia una habitación ártica, cerrada y oscura. Hace 26 años, el hombre que reemplazó el lema “jódete” por el “estoy jodido” se colgó del techo de su casa. Fue la indomable voz de Iggy Pop y no el silencio, el soundtrack del suicidio de Ian Curtis hace 26 años. Si el aullido punk lo había salvado, era lógico y necesario que también le brindara un abrazo apretado al final, cuando la idea que lo perseguía en camarines, pruebas de sonido y el lecho junto a Deborah Woodruff, su esposa, se materializó en la soga encontrada en algún rincón de su casa en Macclesfield, Cheshire, norte de Inglaterra. Después de escribirle una carta pidiéndole perdón por sus infidelidades, subrayó una película de Herzog que iban a pasar por televisión y dejó corriendo el disco “The idiot”. Su chica lo encontró tendiendo en la cocina. El LP hacía mucho que había dejado de sonar y un nuevo miembro ingresaba al selecto club integrado por Brian Jones, Jimi Hendrix, Nick Drake o Tim Buckley. Faltaba una década para Cobain. Y dos para Elliott Smith. Todos ellos varones sensibles, con paredes de amplificadores dentro del pecho y la realidad nublada y rutinaria allá fuera; dos universos en fatídica colisión. ¿Sería tan importante Curtis si no hubiese dejado un cadáver hermoso? Porque hoy todo nos recuerda a él: Ahí lo contemplamos, siempre en blanco y negro, con su camisa de niño bueno, su impecable corte de pelo y sus ojos al borde de la locura. Pero, definitivamente, la principal razón para extirpar inútiles debates casuísticos es una colección de canciones que si te encuentran desprevenido pueden empujarte por escalones que muchos pisaron pero que pocos regresaron para contar lo que vieron. Llámenlo postpunk, pop siniestro, gótico, industrial. Lo cierto es que Joy Division, con apenas dos discos oficiales -“Unknow pleasures” (1979) y “Closer” (1980)-, nos enseñó aquella pieza oscura y fría al final de la escalera. ¿Cómo? Definiendo un sonido que -aunque alimentado del Bowie modelo “Low”, The Velvet Underground, Sex Pistols, la vanguardia electrónica alemana o del mismo Iggy Pop- creció y maduró por exclusiva responsabilidad de Bernard Summer (guitarra), Peter Hook (bajo) y Stephen Morris (batería). Ellos -que terminarían creando clásicos tecnopop y usando esas horribles zapatillas adulto joven bajo el nombre de New Order-, junto a Curtis supieron expandir los límites de la canción punk esculpiendo claustrofóbicos ritmos y atmósferas, quitándole protagonismo a las guitarras para dotar a cada instrumento de un papel creativo, extrayendo nuevas armonías a los mismos viejos acordes de siempre. Conquistando territorios vírgenes tanto líricos como musicales. El futuro había llegado. Y era una habitación húmeda, donde el eco te devolvía todo lo que gritabas. Pero al menos, podías bailar en ella mientras todo se caía en pedazos. Porque Curtis intuía que el baile era una buena respuesta. Especialmente cuando no se entendían las preguntas. En sus conciertos aprovechaba el novedoso concepto rítmico de la banda -lento pero rápido- para agitar las manos y moverse como si vomitar letras apenas bastara para espantar sus miedos. ¿Y qué decía él? : “Ninguna canción es sobre muerte y fatalidad. Vienen más bien de la confusión, porque no sé bien lo que quiero. Aunque ahora me siento bien. Al fin estoy haciendo lo que quiero hacer”. Es que las emociones de Curtis terminaron respirando en sus grabaciones hasta dejarlo completamente vacío y superado por los laberintos de su enfermedad. La habitación a la que llegó -y nos invitó a entrar- era tan oscura que él mismo se perdió de vista. Era el 18 de mayo de 1980. Nada de apologías al artista sufrido o el nacimiento de un nuevo mito del rock and roll; menos, un lamento funerario. Sólo las canciones. Porque al final, lo único y definitivo que nos queda es la música...

5.06.2006

una mañana. sin tarde. sin noche.

he escuchado las explosiones indirectas dirigiendose hacia lo profundo, hacia lo que siempre se tiende a mantener en cuidados intensivos. La vulnerabilidad de lo creado, la inasistencia hacia lo que está en estado de emergencia...la idea fría y previsible de la muerte propuesta horas antes y contar con armas poco efectivas...lo siento. Evacuén, la localidad no es segura....

5.04.2006

El viento va desviado.


un sonido inquietante.
una muerte repentina
el funeral mas vistoso y gracioso
he recibido una invitacion en cartón a colores
Y he visto un nombre familiar.
Es casi parecido al mío.
...Es sólo el mío.

3.22.2006

La Ley?!



Si existiera una guerra que valga pelear
Si existiera un gran amor al cual dedicar
Si existiera un gran viaje lejos de aquí
Grandes proyectos que construyan aquellos sueños.
Estos ojos no ven nada, nada que me pudiese gustar.
Tú me dices, tantas cosas, y no, no logro entender.
¿Qué es la ley? ¿Qué es la ley? ...será tu ley !!!
Solo estrecho ambas manos a tristes restos
El vacío es mi calle, mi desayuno
Estos ojos no ven nada, nada que me pudiese gustar...
Tú me dices, tantas cosas, y no, no logro entender.
¿Qué es la ley? ¿Qué es la ley? ...será tu ley !!!




Voz Propia
Los Días y Las Sombras Album - 1997

3.20.2006

La violencia es el ultimo recurso de la incompetencia.


"Me he arrepentido de haber hablado, pero nunca de haber guardado silencio" Publio Siro

Las pautas rutinarias de conducta que pueden activarse en el momento adecuado se desentienden de las consecuencias más próximas. Silencio. Una y otra vez....


3.07.2006

Los deseos suicidas de una poeta al descubierto



A veces el talento está muy cerca de la locura. A veces la escritura es una forma de salvar la vida. A veces, salvar la vida es sólo una forma de retrasar lo inevitable. Y, a veces, el suicidio es lo inevitable. Es el caso de Alejandra Pizarnik, una mujer que, tras escribir una de las obras más importantes de las letras latinoamericanas se quitó la vida con 36 años.
“Aparentemente es el final. Quiero morir. Lo quiero con seriedad, con vocación íntegra”. Esta es una de las notas que Pizarnik dejó escritas en su diario un año y medio antes de morir, en 1972. Desde entonces ha ido adquiriendo poco a poco naturaleza de mito y perfil de leyenda. Autora de culto, venerada por varias generaciones de lectores.
El tormento de estar viva
Su poesía es bien conocida y en España ha sido íntegramente publicada por Lumen, pero ahora, esta editorial publica sus ‘Diarios’, 500 páginas en las que la escritora anota sus reflexiones más íntimas, sus miedos, su angustia, su difícil relación con la vida.
Estas páginas, hasta ahora inéditas, no son sino el testimonio de una vida atormentada, del dolor intenso que puede producir la sola existencia. “¿Y por qué vivir?” se preguntaba esta escritora con 21 años. Sus diarios no dan respuesta sus dudas existenciales y, en este sentido, no serán aclaratorios para ningún lector. En cambio, permiten entrar en el laboratorio de la obra poética de una mujer que se vivió asomada al abismo, con el único sustento de la escritura como salvación.

Un viaje a través del miedo
Los diarios de Pizarnik introducen al lector en el interior de un ser humano, como si se tratara de una inmensa ballena dentro de la que se puede respirar, observar y conocer. La sensación de no poder ser amada, el terror de la soledad, la imposibilidad de comunicarse con los otros –tan paradójicamente presente en muchos escritores- y la conciencia de su propia neurosis son algunos de los traumas humanos por donde nos hacen viajar estos ‘Diarios’. Un viaje imprescindible para conocer las entrañas de esta poeta, pero también para todos los interesados en adentrarse en la locura que lleva pareja la creación. Y en el dolor que lleva parejo la sensibilidad que requiere el talento artístico.
La oportunidad de tener estos ‘Diarios’ entre las manos se la debemos a otra mujer, Ana Becciu, máxima especialista en la obra de la poeta argentina, que ha llevado a cabo una selección de los diarios originales -un manuscrito monumental- a fin de publicar lo más esencial del pensamiento literario de la autora.

NURIA LABARI.

2.25.2006

todo lo profundo ama la máscara.

Todo lo que es profundo ama la máscara; las cosas más profundas de todas sienten incluso odio por la imagen y el símbolo. ¿No sería la antítesis tal vez el disfraz adecuado con que caminaría el pudor de un dios? Es ésta una pregunta digna de ser hecha: sería extraño que ningún místico se hubiera atrevido aún a hacer algo así consigo mismo. Hay acontecimiento de especie tan delicada que se obra bien al recubrirlos y volverlos irreconocibles con una grosería; hay acciones realizadas por amor y por una magnanimidad tan desbordante que después de ellas nada resulta más aconsejable que tomar un bastón y apalear de firme al testigo de vista: a fin de ofuscar su memoria. Más de uno es experto en ofuscar y maltratar a su propia memoria, para vengarse al menos de ese único cómplice: - el pudor es rico en invenciones. No son las cosas peores aquella de que más nos avergonzamos; no es sólo perfidia lo que se oculta detrás de una máscara, - hay mucha bondad en la astucia. Yo podría imaginarme que un hombre que tuviera que ocultar algo precioso y frágil rodase por la vida grueso y redondo como un verde y viejo tonel de vino, de pesados aros: la sutileza de su pudor así lo quiere. A un hombre que posea profundidad en el pudor, también sus destinos, así como sus decisiones delicadas, le salen al encuentro en caminos a los cuales pocos llegan alguna vez y cuya existencia no les es lícito conocer ni a sus más próximos e íntimos: a los ojos de éstos queda oculto el peligro que corre su vida, así como también su reconquistada seguridad vital. Semejante escondido, que por instinto emplea el hablar para callar y silenciar, y que es inagotable en escapar a la comunicación, quiere y procura que sea una máscara de él la que circule en lugar suyo por los corazones y cabezas de sus amigos; y suponiendo que no lo quiera, algún día se le abrirán los ojos y verá que, a pesar de todo, hay allí una máscara de él, - y que es bueno que así sea. Todo espíritu profundo necesita una máscara: más aún, en torno a todo espíritu profundo va creciendo continuamente una máscara, gracias a la interpretación constantemente falsa, es decir, superficial, de toda palabra, de todo paso, de toda señal de vida que él da.-

Extracto 40 de "Màs Allá del Bien y del Mal " (F. Nietsche).

2.15.2006

cuenta regresiva...

Cómo cuando las traiciones se tergiversan y son la mejor verdad.
Cómo cuando la tempestad vuelve esteriles los gritos mas internos.
Silencio. Ruido. Silencio. Ruido.Silencio. Ruido. Silencio. Ruido. Silencio.
Te escucho y me traiciono, me escucho y me traiciono.
Ocultos rostros en las hojas muertas...

2.07.2006

¿Identidad Colectiva o Inconciente Colectivo?

La vanidad es la piel del vacío. El vacío es una forma astuta de engañarnos a nosotros mismos de que los demás nos admiran. Si nos arrancamos bruscamente esa piel, descubriremos que la vida humana no es más que una burbuja en carne viva que se desvanece al menor contacto con la verdad.

2.05.2006

el hombre y la sombra

como cuando la luz, con sus contrastes y alineaciones, con sus pequeñas transmisiones, tratase de narrar algo parecido a un espacio tan pequeño donde la sombra queda delante del sujeto-objeto.
entonces, me confundo por los matices y predico, para mis propias convicciones, de que la irregular forma de mis enervaciones están influenciadas por la extensión y reversibilidad de mis espacios, dibujando alas moscas copulando en la basura.
y la sombra tiene hombre? la desfiguracion del fondo: una mirada rápida

1.17.2006

calido.!

Sube por la nariz y disloca los huesos cercanos al cerebro para brindarnos un grito de horror callado que se reduce a la nada delante de tantos humanos que nos conducen con ebrios golpes a esa rutina, a ese estremecimiento vulgar. Apremia el adormecimiento, nos jala por debajo de las caderas, nos obliga a estar quietos para no tambalear frente a los extraños, esos extraños disparos sonoros que nos mordisquean sin piedad; si les permitimos acercarse podrian hervir su locura en nuestra sangre caliente, si les permitieramos dormir a nuestro lado nos clavarian las uñas , los dientes , nos devorarian poco a poco como prostitutas baratas sin vocacion.
Como buitres se arranacarian los ojos para satisfacerse (porque el hambre apremia y la carne se descompone desde las entrañas donde se mecen las bacterias y arrullan alos que aun no nacen).

Esponjas !

Ruidosas paredes presagian malas vibraciones.
El viento va desviado / balas alucinadas.
Este silencio es una goma de mascar.
Envenenar tu espacio visual
o que un suicidio histَrico termine con tu mirada
de terror.
En estos escombros el ruido tiene miedo.
Los soldados de guerra se alيnean ante el panteَn
y recogen flores de sonrisas.

12.19.2005

el que muere: no muere




La noche apuesta ala fatalidad, y pierde. Hay espacios en los que la vanidad desarrolla espejos: nunca muere el que posee el reflejo. Si hay instantes en los que la memoria atrae sensaciones, se destruyen con un entretenimiento casi placentero y masoquista, entonces dónde está la máscara?!

...aún.


...Y si el humo está fuera de foco!

Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Moche, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto, porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Moche, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras. Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de teatro falso, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más específico que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacer), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo la luz de una pequeña e indecente vela, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme. Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de seda, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos...